ICE frena polémico plan para convertir almacenes en centros de detención

Publicado: 23 jul 2026, 12:14 GMT-5|Actualizado: hace 3 horas

HARRISBURG, Pensilvania, EE.UU. (AP) — El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus iniciales en inglés) dejó de lado su plan de adaptar dos almacenes rurales de Pensilvania para retener a miles de inmigrantes.

El plan había quedado estancado ante la negativa del estado a otorgar permisos de uso de agua potable y aguas residuales, por lo que un abogado del ICE presentó documentación el miércoles para retirar la apelación de su agencia a la decisión. Las autoridades estatales habían expresado su preocupación de que los servicios locales de agua y aguas residuales en las zonas rurales de los condados de Berks y Schuylkill fueran insuficientes para atender a los miles de detenidos.

ICE no indicó qué propósito, si alguno, le terminaría dando a los almacenes.

Pero envió una carta al Departamento de Protección Ambiental de Pensilvania en la que señaló que “ha considerado el uso final que dará a esta propiedad, y por la presente informa al DEP que no utilizará esta propiedad como centro de detención”.

La carta, con fecha de la semana pasada, fue difundida el miércoles por el DEP.

El gobernador de Pensilvania, el demócrata Josh Shapiro, señaló en un comunicado que los almacenes “no son adecuados para alojar personas y convertirlos en centros de detención habría planteado riesgos graves para la salud, la seguridad y la infraestructura de las comunidades circundantes”.

El ICE había estado comprando almacenes en todo el país como parte de un plan de 38.000 millones de dólares para ampliar rápidamente la capacidad de detención este año. Sin embargo, comenzó a dar marcha atrás el mes pasado.

Las compras realizadas durante la gestión de la extitular del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, se realizaron en gran medida en privado y causaron la indignación de comunidades que fueron tomadas por sorpresa. Algunos funcionarios locales únicamente se enteraron de las intenciones de ICE después de que la agencia compró o arrendó espacio para los centros de detención. Tras el despido de Noem, su reemplazo, Markwayne Mullin, suspendió rápidamente la adquisición de nuevos almacenes.