Keisha Lance Bottoms se impone en la elección a la gobernación de Georgia

Publicado: 3 nov 2026, 20:27 GMT-6|Actualizado: hace 3 horas

ATLANTA, Georgia (Telemundo Atlanta) - La demócrata Keisha Lance Bottoms ganó la gobernación de Georgia al imponerse al republicano Rick Jackson, de acuerdo con la proyección de AP.

Con su victoria, el exalcaldesa de Atlanta se convierte en la primera mujer afroamericana elegida gobernadora en la historia de Estados Unidos y devuelve la gobernación de Georgia al Partido Demócrata después de más de dos décadas de control republicano.

Bottoms sucederá al gobernador republicano Brian Kemp, quien no podía buscar un tercer mandato consecutivo.

Una campaña centrada en economía, salud y educación

Durante la campaña, Bottoms puso énfasis en el costo de vida, la educación pública y la ampliación del acceso a la atención médica.

Entre sus principales propuestas se encuentran la expansión completa de Medicaid, aumentos salariales para trabajadores públicos, alivios fiscales dirigidos a maestros y medidas para reducir el costo de alimentos y vivienda.

La demócrata también propuso permitir que ciudades y condados suspendan o eliminen temporalmente impuestos locales sobre alimentos y otros productos esenciales.

¿Quién es Keisha Lance Bottoms?

Bottoms es abogada, exjueza y una figura ampliamente conocida en la política de Atlanta.

Antes de llegar a la alcaldía, representó durante dos períodos una parte del suroeste de Atlanta en el Concejo Municipal. En 2017 fue elegida alcaldesa y ejerció el cargo entre 2018 y 2022, período marcado por la pandemia de COVID-19, protestas por justicia racial y debates sobre seguridad pública.

Después de dejar la alcaldía, Bottoms trabajó en la Casa Blanca como asesora principal del entonces presidente Joe Biden para participación pública. También integró el President’s Export Council.

Bottoms es hija del cantante de R&B Major Lance y de Sylvia Robinson. Está casada con Derek Bottoms y tienen cuatro hijos.

Una victoria histórica en Georgia

Bottoms llegó a las elecciones generales después de ganar con claridad la nominación demócrata y enfrentó a Jackson, un empresario del sector de la salud que invirtió más de $200 millones de su propia fortuna en la campaña republicana.

La contienda presentó dos visiones distintas para Georgia. Bottoms defendió una expansión completa de Medicaid y alivios fiscales específicos, mientras Jackson propuso reducir significativamente el impuesto estatal sobre la renta y aplicar un modelo distinto de ampliación de cobertura médica.

Con su victoria, Bottoms asumirá la gobernación de un estado que durante más de dos décadas ha estado dirigido por republicanos y se convertirá en una figura histórica dentro de la política estatal y nacional.